

Marketing de experiencias en la gastronomía argentina
02/nov/2014
La gastronomía es un valor en alza a nivel mundial. Ya no se trata simplemente de satisfacer nuestra necesidad primaria de alimentarnos, sino que, sobre todo a partir de los años noventa, podemos hablar de toda una revolución gastronómica, donde se han revalorizado los placeres de una buena mesa. Ahora además de comer, también queremos vivir una experiencia gastronómica y los negocios de restaurantes son conscientes de ello. El sector servicios supone, con su crecimiento, un impacto en la economía mundial y es muy importante seguir una estrategia en el negocio, un marketing empresarial que suponga no solo servir una buena comida, sino conseguir también otras implicaciones emocionales del cliente. Hay que dar un buen servicio, no sólo de calidad y rapidez, además las condiciones del lugar deben ser adecuadas incluidas la limpieza, el orden, el mobiliario o la pulcritud del personal entre otras. En definitiva, la creación de experiencias satisfactorias y la implicación emocional, son herramientas fundamentales para lograr la satisfacción de un cliente y su fidelidad.
La idiosincracia del argentino es muy sociable, le gusta conversar y quedar con amigos tomando un buen café, un mate o saliendo a cenar. Argentina es un país inmenso que ofrece al visitante diversidad de paisajes y nuevas experiencias, y todo ello con gran comodidad, pues con las tarjetas de crédito en Argentina, que podemos usar en cada momento, nos sentiremos arropados en caso de sufrir algún contratiempo. La oferta culinaria argentina es amplia, ya que está muy influenciada por otras culturas, aunque con mayor peso de la europea. Tiene una gran variedad de estilos y propuestas, desde bares locales hasta pizzerías, parrillas y cantinas. Desde una experiencia gastronómica en espacios rurales hasta restaurantes de alta calidad.
No podemos dejar de lado el hecho de que la gastronomía se beneficia de otro sector importante que es el turismo. A principios de siglo Argentina devaluó su moneda, observándose entonces una caída del precio de los negocios de restaurantes y esto dio lugar al aumento de la llegada de extranjeros al país. Como consecuencia se diversificó la oferta. Junto con la comida tradicional argentina ahora podemos encontrar desde sushi, comida árabe, europea… o comidas temáticas en espacios ambientados según la propuesta. En resumen, supuso un adelanto en este sector, con un aumento de actividad, de la inversión, de la productividad y de su modernización.
Al ser fuerte la competitividad se han incrementado las propuestas innovadoras que han desarrollado una buena estrategia de marketing para, no sólo comenzar el negocio, sino también -y más importante- para asegurar su continuidad y que sea rentable. Todo ello sin perder de vista la satisfacción del cliente, y saber anticiparse a los posibles cambios de tendencias, tomando acción para adaptarse a ellas. Aquí entrará en juego el marketing de experiencias, es decir, que el tiempo que pase un cliente delante de la mesa, lo haga sintiendo que disfruta de una experiencia memorable
